Autores: Raúl Carrera y Laia Miralles, fundadores de https://orientacionpsicologica.es

Los videojuegos, así como otras nuevas plataformas de entretenimiento, se han instaurado en todas las casas y han venido para quedarse.

El mensaje que queremos trasladaros y que os ayudará a entender nuestro enfoque en las siguientes líneas es: lo desconocido no os tiene que dar miedo, y tampoco respeto. Los videojuegos son nuevas formas de entretenimiento, de relación con los demás, y tienen una gran trayectoria. ¿Qué plataformas conocéis? ¿Sabéis qué diferencia hay entre la PlayStation 4 y la Xbox One? ¿Qué es un PC gamer? Todas estas preguntas se pueden responder fácilmente y las podéis encontrar en Google, o hablando con especialistas como, por ejemplo, la organización dedicada a la psicología aplicada a los esports “Buff your Brain”, que os acercarán más a este mundo donde vuestros hijos pasarán muchas horas. Entonces, por el contrario, los videojuegos tienen que ser un elemento motivador que os ayude a acercaros a vuestros hijos. 

También queremos hacer especial hincapié en diferenciar cuándo jugar y cuándo no.  En la práctica clínica nos encontramos muchas veces a chicos y chicas que tienen dificultades en los estudios y que deciden no hacer las tareas académicas (y en muchas ocasiones tampoco las domésticas) y, en estos casos, los videojuegos (igual que ver vídeos en YouTube o ver una serie, por ejemplo) deben de tratarse como un premio para que vuestros hijos realicen las tareas tanto laborales como escolares. Dejarle jugar a videojuegos debe de ser la consecuencia de que realicen bien sus tareas, pero no antes. Por el contrario, si no tienen dificultades para hacer las tareas y cumplen con aquello que se ha pactado en casa, los videojuegos deben de tratarse como un entretenimiento más con el que disfrutar y pasar el día, socializar y, en muchas ocasiones, aprender nuevos conocimientos gracias a la temática del videojuego. 

Por ello es importante, primero de todo, integrar dentro de la familia la consola como un elemento más, igual que en su día la televisión u otras herramientas innovadoras lo fueron para vosotros. Una vez ya se conoce cómo funciona y sus pros y contras, es importante saber qué parte de control podéis tener de esta situación, para no entrar en un estado de resignación. Es por eso que para obtener un mayor control recomendamos saber cómo funciona el control parental; compartir las preocupaciones sobre el uso de los videojuegos con otras familias, así como la gestión de la situación; marcar un horario del uso de las pantallas y limitar algunos tipos de videojuegos que fomenten valores que no concuerden con los vuestros.

Des de orientacionpsicologica.es, además, aconsejamos los siguientes tips:

  • Obtener y potenciar argumentos para permitir el juego como para no permitirlo, lo que requiere, como antes hemos dicho, conocimiento del tema.
  • Utilizar las consolas como multiplataforma (por ejemplo, la PlayStation 4 permite reproducir HBO, Spotify, Netflix, Youtube, etc.) y esto favorece la limitación del uso de los videojuegos a la vez que se pueden hacer otras actividades en familia.
  • Integrarlo como una dinámica más a nivel familiar mediante el uso de juegos en los que todos podáis participar. 
  • Estar al día de los videojuegos que están de moda, así como pedirles que os enseñen a jugar.

Queremos tratar a continuación un tema relevante a considerar, las incongruencias: no se puede pretender que los hijos hagan aquello que un adulto de referencia, como son sus padres, no hacen. En este sentido, la frase que tenemos que evitar es “haz lo que yo te diga, no lo que yo haga”, ya esta afirmación no sirve para una sociedad en la que cada vez más se aprende por lo que se ve y no por lo que se dice. Vamos a utilizar algunas situaciones para ejemplificar algo cotidiano pero que de pronto estamos seguros de que a todos nos parecerán ilógicas: no se puede pretender que se lea si en casa no se ha visto el hábito de lectura o que no coja la tablet si se ve al padre mirando el móvil mientras está toda la familia mirando una película. Es primordial que la familia actúe como un modelo al que seguir.

Por otro lado, es de gran importancia disponer de alternativas con un componente de estimulación para ofrecer a vuestros hijos, sino lo más seguro es que acaben optando por los videojuegos como única forma de distracción. Por ejemplo, se puede hacer cocina creativa, legos con mecanismos complejos y entretenidos, dibujos mediante herramientas innovadoras, puzzles con elevado número de fichas, papiroflexia, etc. Es decir, actividades que te obligan a pensar e ir más allá. 

Para finalizar, como hemos dicho, los videojuegos son herramientas que han venido para quedarse pero está en nuestras manos integrar estos nuevos hobbies en el día a día de una familia.


Si queréis conocerles más, aquí os dejamos todas sus redes sociales:


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